Escritor de la Semana

Degradación Amorosa
CompartirShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on LinkedIn

     Imagen:     Wikimedia.

 

Degradación amorosa

 

El amor, probablemente, es la cosa más hermosa y tierna que un ser humano puede sentir en su vida. Es una sensación tan sumamente bella, que es capaz de abstraernos del mundo real y sumergirnos en un aura de alegría, placer, descontrol, y, sobre todo, deseo.

Sin embargo, el amor también tiene su parte mala: rechazo, olvido, indiferencia, discusiones, inseguridad, miedo… la cual complementa y, generalmente, supera a la parte positiva (el aura pesimista que nos invade tiene que ver mucho en ello).

Pero es que además, aparte de los atributos anteriormente señalados, e independientemente de que consigamos o no nuestro objetivo (lograr que la persona a  la que añoramos nos haga el mismo caso o más, y que nos ame como nosotros a ella, entre otras cosas), siempre hay algún componente de degradación.

Y cuando hablo de degradación, me refiero a arrodillarse ante ese ser querido en sentido figurado, darlo todo por él sin recibir nada a cambio, plegarse ante todo lo que él diga o quiera, o, en definitiva, tener detalles que con otras personas jamás tendrías.

También podemos entender por degradación amorosa el hecho de ser maltratado, mal visto, vejado o despreciado por ella y no defenderse de esto, como si fuese cualquier otra persona que nos está haciendo la vida imposible. Además, siempre esperaremos una compensación por las ayudas que la ofrecimos, la defenderemos aunque no nos haya correspondido como creemos que debe, y si por algún motivo las circunstancias de la vida nos separan de ella, sentiremos cómo se nos desgarra la piel a tiras, la desesperación nos invadirá, y el terror de no volverla a ver o nunca o en mucho tiempo nos consumirá… y todo por un sentimiento que hace cometer estupideces que nunca harías bajo ninguna otra situación o persona/s.

Por tanto, habremos de considerar que la degradación amorosa, por estúpida que resulte si lo analizamos desde una óptica racional (siempre tendrá, como dije más arriba, connotaciones negativas para nosotros, y no es recomendable pasarlo, pero sí a la vez inevitable), es algo que no podemos negar bajo ningún concepto, seamos como seamos, pensemos lo que pensemos, y tengamos una mayor o menor bondad.

Simple y llanamente debemos intentar que el sentimiento no invada del todo a la razón, pues así sufriremos menos (sufrir, sufriremos siempre), y de este modo, quien sabe si algún día todas esas acciones de arrastramiento y ternura nos serán compensadas con alguna otra persona que ni tan siquiera nos imaginábamos ni conocer, ni compartir con ella lo que hoy día compartimos.

Porque el verdadero amor acaba llegando… y puedo decir que nunca va a ser necesario autoflagelarse sentimentalmente para lograrlo.

 

Jose Antonio González Gutiérrez

Jose Antonio González Gutiérrez

Escritor at ScripToryuM
Nació el 23 de Noviembre de 1991 en Santander, capital de la Comunidad Autónoma de Cantabria y es un apasionado tanto de la lectura como, sobre todo, de la escritura. Decir que durante sus primeros años de vida destacó por ganar algún que otro concurso de poesía en su colegio (uno de ellos con cinco años), y que tras varios intentos fallidos en lo novelesco en los años subsiguientes, el año 2010 fue, probablemente, la primera de las dos catapultas en dirección a su consistente y continuada producción libraría y poética, pues logró acabar su primer poema serio (Te Veo, Te Veo, Te Veo). Tras él llegaron otros tantos, y además de diversa temática (Amor, desamor, de alabanza, críticos…).

La segunda catapulta (y definitiva) llegará en 2011, cuando comenzó a abrir de verdad su repertorio literario, participando de obras de filosofía (Flexibilidad Mental), relatos cortos (Torobaldo Bengalión, La Honorable Historia de Höderiq Tathurn), más novelas (Los Discípulos de Job), obras conjuntas (El Uróboro de Constantino) e incluso microrrelatos (A lo bruto).

Para todo ello recibió numerosos influjos: en poesía Gustavo Adolfo Bécquer, Francisco de Quevedo y José de Espronceda; en filosofía el estoicismo, Sócrates, Aristóteles y Descartes; en novela, J.R.R. Tolkien, Dan Brown, Miguel de Unamuno o J. K. Rowling (entre otros muchos).

Después de haber acabado la carrera universitaria de Historia y un Máster, se encuentra en pos de hacer conocer y ver al mundo el talento que posee.

Latest posts by Jose Antonio González Gutiérrez (see all)